Los valores de discriminación o discriminación de la palabra son tan relevantes como el grado de pérdida auditiva de la persona.

El objetivo de esta parte del examen es encontrar el mayor porcentaje de palabras que se distingue correctamente en cada uno de los oídos por separado, pero también a qué volumen se alcanza este rendimiento.

La discriminación es tan importante, que define si una persona puede o no ocupar audífonos y qué tan beneficioso será el uso de estos para su comunicación. Por ejemplo una persona con pérdida auditiva y discriminación del 80% quiere decir que aún en condiciones ideales (con audífonos correctamente calibrados para su pérdida) siempre va a tener dificultades para entender 2 de cada 10 palabras.

Si el paciente tiene niveles por debajo del 88%, luego de adquirir y calibrar sus audífonos, es importante que tenga conciencia de sus dificultades y converse con el profesional encargado para que le oriente en diversas estrategias con el uso de sus audífonos, de modo que logre alcanzar una comunicación efectiva.
¿Este artículo te resultó útil?
Cancelar
¡Gracias!