La audición normal está constituida por dos órganos auditivos (los oídos) y un procesador (el cerebro) todos en perfecto estado.

El deterioro o ausencia de cualquiera de estas tres partes produce invariablemente un deterioro de la audición, por esto, cuando existe daño auditivo en ambos oídos, es altamente recomendable adaptar un audífono en cada uno, de manera de tratar de estimular el cerebro con las informaciones de ambos lados.
Este tipo de adaptación se conoce como adaptación binaural. Mientras mayores sean sus exigencias de rehabilitación, con mayor razón deberá considerar este factor.

Existe una gran mejoría de la capacidad de entender conversaciones en lugares con ruidos tales como restaurantes, reuniones sociales, lugares públicos, etc. al tener una adaptación binaural.
A esta mejoría debemos agregar los efectos indeseados de la deprivación auditiva del oído no adaptado.

Si el costo es un problema, adáptese binauralmente en dos etapas, un oído primero y el otro lo más seguido posible, tanto como su presupuesto le permita.

¿Todavía tiene dudas? Haga esta prueba: Si su audición es normal, tapónese un oído con algodón y trate de permanecer un par de horas en lugares con ruido competitivo o en su oficina. Vaya al banco, converse con dos personas en la calle, converse con un familiar con el televisor encendido. Obtenga sus propias conclusiones y proyéctelas a quien deba ser usuario de audífonos.
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